¿Qué es la PNI clínica?
La PNI clínica es una terapia basada en la evidencia científica que consiste en tratar una patología buscando la causa de la misma y no simplemente quitando los síntomas.
Por poner un ejemplo entendible: si una persona sufre dolores frecuentes de cabeza (cefaleas crónicas), acudirá a su médico tratante y le pautará analgésicos. Desde la PNI clínica lo que haríamos es estudiar el origen de ese síntoma hasta dar con la causa final del mismo. Veríamos si tiene que ver con un problema hormonal, de congestión hepática, vascular, contracturas musculares, etc. Cuando tenemos claro el origen apoyamos al cuerpo en la resolución de ese síntoma vía alimentación, cambios de conductas del día, actividad física, biorritmo, control del sueño y si hace falta suplementar con productos naturales.
¿En qué consiste un tratamiento?
Tenemos una entrevista con la persona en donde hacemos un estudio exhaustivo de sus pruebas médicas (analíticas, resonancias, TAC y todo tipo de pruebas complementarias), y ordenamos todos los síntomas relacionados a lo largo de su vida. Estudiamos la parte metabólica, inmune, fisiológica, social, emocional, endocrinológica, etc. de los síntomas. Si es necesario solicitamos estudios complementarios como mineralogramas, cultivos, analíticas específicas, etc. hasta tener claro el abordaje indicado para esa patología. A partir de este momento le planteamos los cambios que debe de hacer en su día a día para lograr su recuperación.
¿Qué patologías se pueden abordar desde la PNI clínica?
Todo tipo de patologías crónicas, por ejemplo, diabetes tipo II, hipotiroidismo, hipercolesterolemia, patología menstrual, alteraciones hormonales, problemas digestivos, problemas respiratorios como asma, bronquitis, EPOC, obesidad, incapacidad de bajar peso.
Alteraciones del sistema inmunitario, por ejemplo, alergias, intolerancias, infecciones de repetición, dermatitis, conjuntivitis, otitis, cistitis, candidiasis, etc.
Mejorar la evolución de todo tipo de patologías autoinmunes, por ejemplo, Chron, colitis ulcerosa, tiroiditis, Hashimoto, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, etc.
Apoyar los procesos agudos de regeneración de lesiones, fracturas, alteraciones musculo esqueléticas, infecciones, etc.
Apoyar con alimentación y suplementación el embarazo, lactancia, introducción de nutrientes al bebe.
Apoyar los procesos de recuperación y regeneración post-cirugías, quimioterapia, radioterapia.
Mejorar los procesos emocionales como ansiedad, depresión, estrés, alteraciones del sueño.


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